
Amigas y amigos de lo insoluble, quiero haceros una reflexión.
Llegados a este punto crítico, en el que el hombre ha perdido su vello corporal y la testosterona se segrega a niveles inferiores al del euribor, debemos hacer una regresión al hombre Varón Dandy.
Sí compañeras, es hora de recuperar este esencial, esa fragancia que deja "sin respiración" a la dama más exquisita. Olvidémonos de esos torsos y extremidades depilados, y ... vayan ustedes a saber! La mujer de hoy necesita embriagarse de los efluvios que dispersa un hombre de verdad, un hombre de pelo en pecho, un hombre Varón Dandy.
Efectivamente, compañeras que me escucháis, muchas de vosotras ya me habéis comentado personalmente al respecto: no más metrosexualidad y el pantalón, a su debida altura.
Y a pesar que alguno pueda tildarme de antiguo, Perfume de ...¡hombre!


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